Buscar
  • Julia Laberinto

24-IX-2018

Yo miro la despedida con los ojos del final. Elijo a conciencia las palabras porque me aburre el drama, pero también me ahoga la perspectiva insípida de la tibieza. No puedo tolerar la irrelevancia. Me atormenta olvidar los últimos gestos, me llueve la palabra exacta, se diluye. El olor es lo único que permanece durante un tiempo. Incluso cuando la casa se queda vacía y la falta se vuelve insoportable. Es asfixiante haber olvidado la escena perfecta, o no ser capaz de encarnarla. El que se marcha tiene los ojos abiertos de los comienzos; pero no estoy segura de que pueda verme. Mi silencio es devorador y, mi lenguaje, un susurro. Y quizá sea esa mi verdadera naturaleza: marcharme un poco con cada despedida. Si la distancia sigue creciendo, pronto no quedará nada de mí. Temo gritar que yo no he nacido para ser un animal; pero mi voz es ajena y turbia, como la de los otros.


2 vistas
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now